Lunes - 10.Diciembre.2018

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Reemplazo de Válvula (Vitacor)

A veces las personas tienen serios problemas en las válvulas del corazón. La cirugía de reemplazo de una válvula del corazón tiene como propósito reemplazar una válvula del corazón que está defectuosa.
Si su médico le recomienda un reemplazo de válvula del corazón, la decisión de so-meterse a este procedimiento también es suya.

Este sumario le ayudará a entender mejor los beneficios y los riesgos de esta cirugía.

Anatomía

El corazón es el músculo más esencial de todo el cuerpo. Su función principal es bombear la sangre a los pulmones y al resto del cuerpo.
El corazón está formado por 2 compartimientos principales: el corazón derecho y el corazón izquierdo.
Cada compartimiento tiene 2 cámaras, una cámara más pequeña llamada la aurícula y una cámara más grande llamada el ventrículo. Los ventrículos son las bombas principales del corazón.

La sangre viene del cuerpo al corazón a través de 2 venas grandes.
Esta sangre entra en la aurícula izquierda. Se bombea entonces al ventrículo izquierdo a través de una válvula conocida como la válvula tricúspide porque tiene 3 solapas, o cúspides. La sangre se bombea a los pulmones a través de la “válvula pulmonar”. En los pulmones, la sangre se llena de oxígeno. Vuelve después al lado izquierdo del corazón, a la aurícula izquierda. Después se bombea al ventrículo izquierdo a través de la “válvula mitral”. El ventrículo izquierdo bombea la sangre al resto del cuerpo a través de la “válvula aórtica”. Las válvulas tienen dos funciones: permitir que la sangre fluya fácilmente a través del corazón y, aun más importante, evitar que la sangre se devuelva contra el flujo principal, de la misma manera en que la válvula en una bomba de bicicleta permite que el aire fluya en una sola dirección.

Síntomas y causas

Las válvulas son estructuras muy delicadas que pueden sufrir daño por muchas razones. Las siguientes enfermedades pueden producir daño a las válvulas: Inflamación de las válvulas, según ocurre en enfermedades como la enfermedad reumática del corazón.
Infecciones de las válvulas, como la endocarditis bacteriana.
Desgaste crónico o continuo, a largo plazo que resulta en la calcificación y el endure-cimiento de las válvulas.
Y los defectos de nacimiento, también conocidos como malformaciones congénitas.
Estas enfermedades pueden causar dos clases de problemas.
En el primer caso, la válvula lesionada puede tener una apertura más pequeña que la válvula original. Esto se conoce como “estenosis”.
Cuando hay estenosis en una de las válvulas el corazón tiene que trabajar mucho más para empujar la sangre a través de la válvula. Con el tiempo, esto puede producir mucha tensión en el corazón e incluso podría causar la muerte.
En el segundo caso, la válvula del corazón podría dejar que la sangre fluya hacia atrás. Esto se conoce como “insuficiencia”.
Con una válvula insuficiente, el corazón es menos eficaz en su trabajo de bombear sangre al cuerpo. Esto produce un aumento de trabajo, lo cual podría causar que el corazón deje de funcionar con el tiempo.

Otras alternativas de tratamiento


Se pueden usar medicamentos para ayudar a fortalecer el corazón y demorar la necesidad de una operación.
Hacer ejercicio y bajar de peso, bajo la supervisión de su médico, puede ayudar a fortalecer el corazón.
Dejar de fumar es esencial para proteger el corazón.
Se hace un reemplazo de la válvula cuando el daño empieza a afectar significativa-mente la habilidad del corazón para funcionar.

Procedimiento

Antes de la operación, usted deberá visitar al dentista para averiguar si tiene alguna infección.
La válvula puede reemplazarse con una válvula de tejido.
o una válvula mecánica. Hay muchos tipos de válvulas mecánicas.
La desventaja del uso de una válvula mecánica es que los pacientes tienen que usar diluyentes de la sangre o anticoagulantes por el resto de sus vidas. Aunque los anticoagulantes son relativa-mente seguros, éstos aumentan el riesgo de hemorragia en el cuerpo. Si este tipo de sangrado ocurre en el cerebro, por ejemplo, podría causar la muerte.
La ventaja del uso de una válvula mecánica es que normalmente puede durar por una vida entera. En circunstancias sumamente raras, la válvula puede tener un funcionamiento defectuoso y es posible que tenga que ser reemplazada.
Las válvulas de tejido, toma-das de animales o cadáveres humanos, tienen la ventaja de que no es necesario usar anticoagulantes. Sin embargo, su desventaja es que éstas pueden desgastarse con el tiempo y es posible que tengan que ser reemplaza-das cada 10 a 15 años.
Asegúrese de hablar con el cirujano y el cardiólogo sobre la diferencia entre los 2 tipos de válvulas.
Se hace esta operación bajo anestesia general, lo cual significa que usted estará dormido durante la operación.
El cirujano abrirá su pecho por el medio.
El esternón también se abre en el medio para que el cirujano pueda llegar hasta el corazón.
En ese momento, se ponen tubos especiales en las venas y las arterias más gran-des del cuerpo que están cercanas al corazón.
La sangre es entonces desviada del corazón a una máquina de desviación cardiopulmonar, que es una máquina especial que bombea sangre a través del cuerpo y la llena de oxígeno. Esta máquina hace el trabajo del corazón y los pulmones, mientras se opera el corazón. Después se detiene el corazón químicamente para permitirle al cirujano que lo opere. En ese momento, la sangre se circula continuamente por el cuerpo y se llena de oxígeno por medio de la máquina de desviación. Luego, la válvula lesionada se remueve y la nueva válvula se sutura en su lugar. Cuando el reemplazo de la válvula se termina, el cirujano reinicia las funciones del corazón, permitiendo que la sangre circule de nuevo por el corazón. Se ponen cables de impulsos eléctricos en la superficie del corazón. En raros casos, éstos pueden usarse para ayudar a reiniciar la función del corazón o para controlar su paso. Estos alambres se sacan a través de la piel y se conectan a una máquina llamada un marcador de paso. Este arreglo es normalmente temporal y los cables se quitan unos días después. Una vez que el corazón se reinicia, el esternón se sutura y la incisión del pecho se cierra.

Riesgos y complicaciones


Esta cirugía es muy segura. Hay varios riesgos y complicaciones posibles; sin embargo, éstos son poco pro-bables. Usted necesita saber acerca de ellos en caso de que ocurran. Estar informado le servirá para ayudar a su médico a descubrir complicaciones a tiempo. Los riesgos y complicaciones incluyen aquellos relaciona-dos con la anestesia y con cualquier tipo de cirugía. Los riesgos relacionados con la anestesia y la desviación de la sangre a la máquina de desviación durante la cirugía incluyen, entre otros: arritmias (latidos del corazón anormales), pulmonía, fallo renal, coágulos de sangre en las piernas, derrame cerebral y la muerte. El anestesiólogo o el cirujano le hablará en más detalle sobre estos riesgos. Se pueden formar coágulos de sangre en las piernas. Normalmente éstos se presentan unos días después
de la Cirugía. Estos hacen que la pierna se hinche y duela mucho.
Estos coágulos de sangre pueden desprenderse de las piernas y llegar a los pulmones donde causarán falta de respiración, dolor del pecho y hasta la muerte. A veces la falta de aire puede ocurrir sin aviso previo.
Es por eso sumamente importante hacerle saber a sus médicos si se presenta cual-quiera de estos síntomas.
Levantarse de la cama poco después de la cirugía puede ayudar a disminuir el riesgo de que ocurra esta complicación.
Algunos riesgos son parte de cualquier tipo de cirugía. Es-tos incluyen:
1. Infección profunda o al nivel de la piel. Las infecciones pueden afectar a la incisión del pecho. Las infecciones profundas pueden involucrar el corazón y el esternón. El tratamiento de las infecciones profundas puede requerir antibióticos a largo plazo y posiblemente una cirugía para reemplazar la válvula.
2. Hemorragia, durante o después de la operación. Esto puede requerir una transfusión de sangre.
3. Cicatrices en la piel que pueden ser dolorosas o de apariencia desagradable.
Otros riesgos y complicaciones están específicamente relacionados a esta cirugía. Estos son muy raros. Sin embargo, es importante conocerlos.
Muy raramente la válvula re-emplazada manifiesta funcionamiento defectuoso du-rante, poco después, o mucho después de la operación. Esto puede requerir una cirugía urgente para re-emplazar la válvula defectuosa. En raros casos puede que la persona muera a consecuencia de esto.
Los latidos del corazón anormales, llamados arritmia, pueden ocurrir después de la cirugía. Estas tienden a ser temporales y se pueden controlar con medicamentos. Raramente, estas son permanentes, requiriendo medicamentos de por vida. En algunos casos, puede que sea necesario colocar un marcapasos.
Es improbable que persista el dolor en el área del corte del esternón. Sin embargo, esto es posible.
En raros casos, los catéteres puestos en los vasos sanguíneos pueden dañar los mismos.

Después de la cirugía


Cuando la cirugía se finaliza y el paciente esté usualmente todavía dormido y conectado al respirador, será transferido a la Unidad de Cuidado Intensivo. Al día siguiente podrá despertarse y después se le desconectará del respirador. Mientras está usted conectado al respirador, no podrá hablar. Se le mantendrá libre de molestias con sedantes especiales. En cuanto usted esté en condiciones estables y des-conectado del respirador, se le transferirá a un cuarto de hospital normal para continuar su recuperación. En cuanto usted comience a moverse en la cama, sentirá dolor y una sensación de tirantez en las áreas de incisión. Estas sensaciones pueden empeorarse cuando usted se da vuelta o cuando tose. Su nariz y garganta estarán adoloridas por causa del tubo para respirar y del tubo puesto en el estómago. Pastillas y atomizadores pueden ayudarle a aliviar la molestia.

Un suave tubo de caucho que se inserta en su vejiga durante la cirugía se llama el catéter de Foley. Este tubo puede hacer que usted sienta que hay presión sobre su vejiga o que usted esté por orinar. Este tubo se le quitará 1 o 2 días después de la cirugía. Puede que usted sienta una sensación de quemadura las primeras veces que usted orine después de que se quita este tubo.
En cuanto usted comience a tener un rol más activo en su recuperación, notará que sus incisiones quirúrgicas están adoloridas y que hay picazón o adormecimiento alrededor de ellos. Es posible que usted también vea moretones o áreas de enrojecimiento cerca de la incisión. Esto es parte del proceso normal de recuperación y desaparecerá con el tiempo.
Puede que su muñeca esté moreteada y adolorida. Esto es por causa del monitoreo intravenoso de presión sanguínea que fue colocado en su mano durante la cirugía. Esta molestia también se aliviará dentro de unos días.
Cuando usted vea su incisión del pecho, notará dos pequeños cables (cables de marcapasos). Estos estarán conectados en cada costado de su incisión, justo debajo de sus costillas. De ser necesario, estos cables serán conectados a un marcapasos para regular su corazón. Usted no podrá sentir los cables conectados a su corazón. Sin embargo, quizá sentirá la cinta usada para sujetar los cables a la piel. Estos cables se le quitarán antes de que usted deje el hospital. Sus músculos se sentirán débiles y adoloridos por un tiempo después de la cirugía, pero esto también mejorará. Usted también seguirá un programa de rehabilitación cardiaca que permitirá una transición gradual para volver a sus actividades diarias normales. Para reducir las posibilidades de que sus arterias se bloqueen de nuevo, usted deberá evitar fumar. Deberá comer saludable-mente.
Deberá perder el exceso de peso.
Y deberá hacer ejercicio regularmente bajo la supervisión de su médico.
Usted debe avisarle a su dentista y a otros médicos que usted tiene una válvula prostética. Usted debe tomar antibióticos antes y después de cualquier trabajo dental o procedimiento invasivo para prevenir las posibles infecciones.
Si usted deja el hospital mientras está usando anticoagulantes como la Coumadina™, le pedirán que se haga análisis de sangre frecuentemente para determinar qué tan diluida está su sangre. El médico normalmente observa dos valores, el tiempo de protrombina, o PT, y el número de INR. Es-tos tienen que estar dentro de ciertos límites.
Puede que haya que cam-biar la dosificación de la Coumadina ™ hasta determinar cuál es la dosis correcta. Una vez se sepa cuál es la dosis correcta, usted tendrá que chequear regularmente (quizás mensual-mente) qué tan diluida está su sangre.
La comida alta en Vitamina K podría disminuir la efectividad de la Coumadina ™.

Uno de los riesgos principales de los anticoagulantes como la Coumadina ™ es la posibilidad de sangrado fatal. Hasta después de un accidente menor, usted debe ir al médico para descartar la posibilidad de un sangrado que podría llevar a la muerte.
Hable con su médico si usted desarrolla un dolor de cabeza severo. Los dolores de cabeza podrían ser el resultado de sangrado en el cerebro.
Informe a su médico sobre cualquier sangrado raro o cualquier señal de sangre en sus heces u orina. Si las heces son muy oscuras o negras, esto puede ser señal de que usted está sangrando en los intestinos o el estómago. Asegúrese de hacerle saber a su médico sobre todas estas señales y todo lo que sea raro o sospechoso.
Esté seguro de llevar una pulsera de alerta médica que declara que usted está usando anticoagulantes.
Infórmele a cualquier médico o proveedor de servicios de salud nuevo que usted está usando anticoagulantes. Algunos exámenes son peligrosos para usted si está usando este tipo de medicamento. Quizás haya que suspender el tratamiento con los anticoagulantes antes de que se hagan estas pruebas. En la mujer embarazada, es-te tipo de medicamento podría causarle defectos congénitos al bebé. Muchos medicamentos, incluso los que no requieren receta, como la aspirina, pueden alterar los efectos del anticoagulante y producir un san-grado serio. Consulte SIEMPRE con su médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo.

Resumen


Para mantener un corazón sano y buena circulación de la sangre es necesario que las válvulas del corazón estén sanas. Las válvulas sanas hacen que la sangre fluya normalmente. Desafortunadamente, a veces las válvulas se dañan. Esto impide que suficiente sangre fluya a través de ellas o permite que la sangre fluya en dirección contraria al flujo normal. Si ésto pasa, usted puede necesitar una cirugía de reemplazo de válvula. La válvula afectada se puede reemplazar con una válvula mecánica o una válvula de tejido. Asegúrese de avisar a su médico en caso de cualquier síntoma nuevo, como dolor
de pecho, falta de aire, debilidad, hinchazón, infección o fiebre. Llame a su médico si usted siente que su corazón está latiendo demasiado rápido, demasiado lento o saltando latidos. La cirugía de reemplazo de válvula es relativamente segura. Los riesgos y complicaciones son raros pero posibles. Conocerlos le ayudará a descubrirlos a tiempo si es que ocurren.

Defectos Cardíacos Congénitos

Cada año nacen más de 25.000 niños (uno de cada 125 ó 150) con defectos cardíacos en los EE.UU. Estos defectos pueden ser tan pequeños que un niño puede aparentar ser normal y sano durante muchos años, o, por el contrario, ser tan graves que su vida puede peligrar inmediatamente luego de nacer.
Los defectos cardíacos constituyen unos de los defectos de nacimiento más comunes y son la causa principal de las muertes debidas a defectos de nacimiento. Sin embargo, los avances en las técnicas de diagnóstico y de tratamiento quirúrgico en los últimos 40 años han conseguido incrementar considerablemente la tasa de supervivencia de niños con defectos cardíacos serios. Entre 1984 y 1994, la tasa de muertes infantiles a causa de defectos cardíacos congénitos disminuyó un 26 por ciento.

¿Qué es un defecto cardíaco congénito?

Se dice que una condición es congénita cuando se hace presente desde el nacimiento. Los defectos cardíacos tienen su origen al comienzo del embarazo, cuando se está formando el corazón. Los defectos cardíacos congénitos pueden afectar a cualquiera de las diversas partes o funciones del corazón.
¿Cómo funciona el corazón?
El corazón es un músculo que bombea sangre a través del cuerpo. Se divide en cuatro partes ahuecadas llamadas cavidades. Dos de estas cavidades se encuentran al lado derecho del corazón y las otras dos a la izquierda. Dentro del corazón hay cuatro válvulas, las cuales permiten el paso de la sangre en un solo sentido. La sangre sale del corazón y se dirige hacia los pulmones para recolectar oxígeno. La sangre oxigenada, de color rojo brillante, regresa al corazón. Luego el corazón bombea esta sangre con oxígeno a través del cuerpo por medio de las arterias. A medida que los diversos tejidos y órganos del cuerpo van utilizando el oxígeno de la sangre, ésta va tomando un color oscuro y regresa al corazón por medio de las venas. Al llegar al corazón, todo el ciclo vuelve a comenzar.

¿Cómo afectan a un niño los defectos del corazón?

Algunos bebés y niños con defectos del corazón no experimentan síntoma alguno. Si el doctor escucha un sonido anormal en el corazón, llamado soplo, podrá diagnosticar un defecto cardíaco. Los niños con corazones normales también pueden tener soplos. Los soplos pueden ser “inocentes” o “funcionales”. Un médico puede sugerir la realización de pruebas para confirmar si el niño tiene un defecto cardíaco.

Algunos defectos cardíacos impiden que el corazón bombee sangre adecuada a los pulmones o a otras partes del cuerpo. Esto puede provocar insuficiencias cardíacas. Un niño afectado con este problema puede experimentar taquicardia y dificultades al respirar, especialmente al realizar ejercicios. En el caso de infantes, también pueden producirse problemas de alimentación que conduzcan a que el niño no aumente de peso normalmente. En algunos bebés se produce una hinchazón en las piernas, en el abdomen o alrededor de los ojos.

Algunos defectos cardíacos hacen que la piel adquiera un color gris o azul pálido. Este fenómeno se llama cianosis y aparece generalmente poco tiempo después del nacimiento o durante la infancia. Ocasionalmente aparece más tarde, durante la niñez. La cianosis indica que existen defectos que impiden que la sangre recolecte suficiente oxígeno. Los niños con cianosis suelen cansarse con facilidad. Sus síntomas, como la falta de aliento y los desmayos, a menudo empeoran cuando el niño hace esfuerzos físicos. Algunos jóvenes suelen ponerse en cuclillas para facilitar la respiración.

¿Cuál es la causa de los defectos cardíacos congénitos?

En la mayoría de los casos, los científicos no saben por qué los corazones de algunos bebés se desarrollan de manera anormal. Aparentemente, estos defectos se deben en parte a factores genéticos y en parte a factores medioambientales.

Entre los escasos factores medioambientales que contribuyen a la formación de defectos cardíacos congénitos se encuentran por lo menos un virus y un grupo determinado de drogas. Las mujeres que contraen rubéola (también llamado “sarampión alemán”) durante los tres primeros meses de embarazo tienen un riesgo elevado de dar a luz un bebé con un defecto cardíaco. Otras infecciones virales también pueden causar defectos cardíacos en neonatos.

Hay algunos medicamentos que también aumentan las probabilidades de que un bebé nazca con defectos cardíacos. Entre ellos se encuentran el conocido Accutane (que se utiliza para combatir el acné), el litio (utilizado para tratar ciertos tipos de enfermedad mental) y posiblemente algunos medicamentos contra los ataques apopléticos. La ingestión de alcohol durante el embarazo también puede incrementar el riesgo de que el bebé tenga defectos cardíacos; los niños con síndrome alcohólico fetal (FAS) a menudo los tienen. Según estudios recientes, el uso de cocaína durante el embarazo también incrementa las probabilidades de que se produzcan estos defectos.

Algunas enfermedades crónicas de la madre también hacen que las probabilidades de que su bebé tenga defectos cardíacos aumenten. Por ejemplo, es más probable que una mujer con diabetes dé a luz un bebé con un defecto cardíaco, si bien es posible reducir o eliminar este riesgo mediante el control cuidadoso de la diabetes desde antes de la concepción. Las mujeres con un error bioquímico innato llamado fenilcetonuria (PKU) también son más proclives a tener hijos con un defecto cardíaco a menos que sigan una dieta especial desde antes de quedar embarazadas.

Si bien la mayoría de las parejas no tienen más de un hijo con un defecto cardíaco, estas malformaciones tienden a ocurrir con mayor frecuencia en los hermanos o descendientes de personas que tienen defectos cardíacos que en las familias donde no se observan estos defectos. Esto sugiere que la genética tiene un papel preponderante en el desarrollo de defectos cardíacos, al menos en estas familias. De hecho, los científicos han descubierto recientemente más de 100 mutaciones (cambios) en más de una docena de genes que afectan directamente al corazón en forma negativa. Muchas de estas mutaciones causan cardiomiopatía (agrandamiento del corazón) o problemas del ritmo cardíaco que pueden ser mortales en la niñez, la adolescencia o la adultez. Sin embargo, los científicos también han señalado varias mutaciones que afectan a la formación misma del corazón, conduciendo así a malformaciones cardíacas congénitas. Por ejemplo, un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard identificó recientemente un gen directamente responsable por una multiplicidad de casos de un defecto cardíaco llamado el defecto septales atrial (un orificio entre las cámaras superiores del corazón) en cuatro familias con múltiples miembros afectados por enfermedades cardíacas. Los mismos investigadores también identificaron otra mutación genética que provoca defectos septales atriales acompañados de defectos en los brazos y las manos (el síndrome de Holt-Oram). Según parece, los investigadores están a punto de descubrir los genes que causan una gran cantidad de defectos cardíacos. Hace poco tiempo identificaron varios genes que conducen el desarrollo del corazón embrional en ratones, que debería contribuir a mejorar enormemente nuestra comprensión de estos genes en los humanos y posiblemente a encontrar maneras de impedir los numerosos defectos cardíacos que pueden provocar.

Los defectos cardíacos también pueden formar parte de un conjunto de defectos de nacimiento. Por ejemplo, más de un tercio de los niños con síndrome de Down tienen defectos cardíacos.

¿Cómo se tratan los defectos cardíacos congénitos?

El porvenir de los bebés y los niños que tienen defectos cardíacos congénitos es más favorable que nunca. Hoy en día es posible corregir la mayoría de los defectos cardíacos — o al menos reducir los riesgos que conllevan — mediante cirugía, medicamentos o asistentes mecánicos como los marcapasos.

Los avances producidos en el tratamiento de defectos cardíacos durante los últimos 25 años han permitido que medio millón de niños con defectos cardíacos considerables lleguen a la adultez. En la actualidad, la mitad de los niños que necesitan una intervención quirúrgica para reparar un defecto cardíaco se someten a ella antes de cumplir los 2 años de edad. Hasta hace relativamente poco tiempo, muchas veces era necesario practicar reparaciones temporarias y posponer la cirugía correctiva hasta más adelante en la niñez. La práctica de cirugía correctiva a una edad temprana impide frecuentemente el desarrollo de complicaciones adicionales y permite que el niño comience a vivir una vida normal desde más temprano. A continuación se describen algunos de los defectos más comunes y el tratamiento correspondiente a cada uno de ellos:

• Ductus arteriosus patente. Mientras el feto se encuentra en el vientre, gran parte de su sangre atraviesa un pasaje (ductus arteriosus), pasando de un vaso sanguíneo a otro en lugar de dirigirse a los pulmones ya que éstos aún no se utilizan. Normalmente, este pasaje se cierra en seguida después del parto para que la sangre fluya desde el corazón a los pulmones y regrese desde éstos al corazón. Cuando no se cierra, la sangre no fluye correctamente. Este problema ocurre con mayor frecuencia en los bebés prematuros. En algunos casos se consigue cerrar el pasaje mediante el uso de una droga. Si este método no funciona, puede practicarse una intervención quirúrgica.

• Defectos septales. Si el defecto se trata de un orificio en la pared (septum) que separa las dos cavidades superiores o las dos inferiores, la sangre no puede circular debidamente, forzando al corazón a trabajar demasiado. Se puede coser o parchear el orificio para repararlo por medio de una cirugía. Los orificios pequeños pueden curarse solos. A veces ni siquiera es necesario repararlos.

• Estrechez de la aorta. A veces una parte de la aorta, la arteria fundamental que lleva la sangre desde el corazón al resto del cuerpo, es demasiado angosta e impide el flujo parejo de la sangre. Mediante cirugía, es posible cortar y retirar esta sección estrecha y luego volver unir los extremos abiertos, o ensancharla aplicando un parche hecho de material artificial o extraído de otro vaso sanguíneo de alguna parte del cuerpo. A veces es posible ensanchar esta sección estrecha inflando un pequeño globo en el extremo de un catéter insertado en la aorta, evitando así la cirugía.


• Anomalías en las válvulas del corazón. Algunos bebés nacen con las válvulas cardíacas estrechas, cerradas u obstruídas, lo que impide el flujo normal de la sangre. Es posible reparar estas válvulas o sustituirlas con válvulas artificiales mediante procedimientos quirúrgicos. En estos casos también suele utilizarse la técnica de inflar un pequeño globo en el extremo de un catéter para evitar el procedimiento quirúrgico.

• Tetralogía de Fallot. Esta es una combinación de cuatro defectos cardíacos que impiden que la sangre llegue a los pulmones en busca de oxígeno y provocan que el bebé se torne de color azul y enfermizo. En la actualidad existen técnicas quirúrgicas nuevas para reparar esta delicada combinación de defectos, permitiendo que la mayoría de los niños afectados por la misma tengan una vida normal o casi normal.

• Transposición de las grandes arterias. En este caso, las dos arterias principales que salen del corazón se encuentran transpuestas. Cada una de ellas se origina en la cavidad incorrecta. Los avances quirúrgicos recientes permiten corregir este defecto, que de otro modo resulta fatal para los neonatos.

Los niños y los adultos con ciertos defectos cardíacos, aún luego de su reparación quirúrgica, se mantienen a un riesgo elevado de contraer infecciones que involucren al corazón y sus válvulas. Los padres de niños con defectos cardíacos y los adultos con defectos cardíacos reparados deberían consultar con su médico acerca de la necesidad de tomar antibióticos antes de ciertos procedimientos quirúrgicos o dentales para impedir las infecciones.

¿Existe alguna prueba prenatal que permita saber si un bebé tendrá defectos cardíacos congénitos?

Existe un tipo especial de ultrasonido (la técnica de mirar al feto utilizando ondas sonoras) llamado ecocardiografía que permite detectar muchos defectos cardíacos con precisión. Cuando se diagnostican ciertos problemas cardíacos como la taquicardia o bradicardia marcadas antes del nacimiento, es posible restablecer un ritmo cardíaco normal mediante medicamentos especiales antes de que el corazón del feto comience a fallar. En otros casos, en los que es imposible tratar el corazón del bebé antes de su nacimiento, el conocimiento del problema con anterioridad al parto permite que los doctores estén preparados para dar al bebé el tratamiento que necesita en seguida después de nacer.

¿Es posible prevenir los defectos cardíacos congénitos?

Si bien todavía es imposible prevenir la mayoría de los defectos cardíacos congénitos, hay algunas cosas que una mujer puede hacer para reducir las posibilidades de tener un bebé con un defecto cardíaco. Puede hacerse un análisis para determinar si es inmune a la rubéola antes de quedar embarazada y considerar la posibilidad de vacunarse si no lo es. Toda mujer embarazada debe evitar el uso de alcohol y drogas. Las que padecen enfermedades crónicas como la diabetes, apoplejías y PKU deben consultar a sus doctores antes de concebir para que éstos cambien su medicación y/o su dieta para favorecer el desarrollo normal de su futuro bebé.
Los especialistas en genética pueden explicar a los padres de niños con defectos cardíacos cuáles son las probabilidades de que tengan un segundo hijo con los mismos defectos. Las parejas que han tenido un niño con algún defecto son más proclives que otros a tener un segundo hijo con el mismo defecto cardíaco, pero por lo general las probabilidades son muy bajas. En algunos casos, cuando el defecto cardíaco del niño es parte de un síndrome de otros defectos, el riesgo de tener otro hijo con defectos cardíacos puede ser mayor. Los padres y las madres que tienen un defecto cardíaco también tienen mayores probabilidades de tener hijos con estos defectos.

¿Qué investigaciones se están realizando sobre los defectos cardíacos congénitos?

Los científicos que trabajan con el apoyo de March of Dimes son algunos de los muchos profesionales que están intentando aprender más sobre las causas de los defectos cardíacos para poder encontrar mejores maneras de prevenirlas y tratarlas. Por ejemplo, hay varios becarios de March of Dimes que están estudiando algunos genes que pueden provocar defectos cardíacos específicos. Si bien casi todos los defectos cardíacos son atribuibles a la interacción entre genes desconocidos con factores medioambientales generalmente desconocidos, todavía no se han encontrado genes específicos que causen malformaciones cardíacas. Otros investigadores están tratando de desarrollar maneras más eficaces de tratar bebés con defectos cardíacos graves.

Referencias
American Heart Association. Heart and Stroke A-Z Guide. American Heart Association, 1998.

Morris, C.D., et al. Thirty-year incidence of infective endocarditis after surgery for congenital heart defect. Journal of the American Medical Association, Volumen 279, Número 8, 25 de febrero de 1998, pág. 599–603.

Morris, C.D., Menashe, V.D. Twenty-five-year mortality after surgical repair of congenital heart defect in childhood. Journal of the American Medical Association, Volumen 266, Número 24, 25 de diciembre de 1991, pág. 3447–3452.

Schott, J., et al. Congenital heart disease caused by mutations in the transcription factor NKX2-5. Science, Volumen 281, julio de 1998, pág. 108–111.

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